¿Toledanos/as participativos/as?

En mi opinión, uno de los mayores logros que estamos alcanzando en nuestro moderno sistema de organización política es dar entrada la participación ciudadana por varios cauces: votar cada cuatro años resultó ser claramente insuficiente, siendo lo más importante que entre votaciones podamos decidir algunos gastos.

Como todos los Ayuntamientos de poblaciones grandes o medianas el nuestro ha puesto a nuestra disposición en su web la plataforma TOLEDO PARTICIPA donde podemos crear propuestas, apoyar las de otros y dialogar con otros/as ciudadanos/as sobre lo que es mejor para nuestra ciudad.

Sin embargo lo más llamativo es que, aunque diariamente invertimos bastante tiempo en leer noticias de países muy lejanos, casi nadie “participa” de las decisiones sobre su municipio: ¿será  nuestra idiosincrasia? ¿será que preferimos criticar a los políticos en corrillos infructuosos poniendo cara de resignación? ¿o que no somos capaces de ver que lo que sucede en otro barrio también puede afectarnos? ¿quien puede negar por ejemplo que cualquier carril bici en cualquier ciudad del mundo es un beneficio para la humanidad?

¡Toledanos/as, temblad¡ A partir de ahora voy a llenaros el Whatsapp con enlaces a algunas propuestas para remover las conciencias.

El ejemplo del confeti

He observado que un gran beneficio que podemos hacerle a nuestra economía y al planeta es la reutilización de cualquier producto o de cualquier bien. En general me apasiona descubrir nuevos modos de reutilizar las cosas para usos diferentes del inicial. Es evidente que la reutilización más simple es para el mismo uso o parecido: cuando guardamos juguetes en una caja de zapatos o aceite usado en una garrafa de agua, pero cuando se trata de un uso diferente requiere más de nuestra creatividad.

El ejemplo que he encontrado del confeti de la foto, hecho con hojas caídas, es inspirador, pues en vez de utilizar la celulosa del árbol que hay que talar utiliza lo que el árbol ya ha dejado caer. De modo que si estás preparando una fiesta en la que pensabas usar confeti de papel, puede ser una gran idea ir a recolectar hojas de distintos colores y taladrarlas.

Mercadona: aciertos y desaciertos

Hace algún tiempo envié sugerencia a MERCADONA para animarles a seguir ofreciendo formatos grandes. Especialmente cuando las viviendas tienen suficiente espacio creo que resulta importante comprar envases grandes porque genera menos residuo (aparte de ser más eficiente para el consumidor, pues generalmente compraría con menor frecuencia). Pensando en cualquier envase, es evidente que una botella de 2 litros tiene menos plástico que 2 de 1 litro y un paquete de 2 kilos menos cartón que 2 de 1 kilo. Por esto los consumidores deberíamos optar por el formato más grande posible, según nuestros consumos y las fechas de caducidad (que ¡por cierto¡ ¿por qué no vienen en tamaño más grande? ¡a veces cuesta encontrarlas¡).

Grandes envases en el lineal del supermercado

De forma muy cordial me agradecieron la sugerencia, sin embargo tengo pendiente mostrarles mi descontento por el modo en que envasan el embutido, pero no voy a hacerlo hasta que no tenga las alternativas a sugerir. Desde hace algún tiempo además de todo el producto que viene plastificado de las fábricas, en las tiendas el personal corta y plastifica pequeñas cantidades de embutidos: tan pequeñas que pueden utilizarse en una merienda para una persona o dos, de modo que se genera un residuo de plástico duro de este modo tan rápido. Algún día no muy lejano creo que esto estará prohibido o simplemente rechazado por el consumidor pero hoy todavía hay quien acepta este modo de consumir. Tengo la certeza de que tiene que haber formas alternativas de vender ese embutido recién cortado y espero muy pronto poder lanzar una propuesta viable y sostenible. De momento tengo algunas ideas, algo difusas. Puedo resultar presuntuosa: ¡que yo precisamente pueda darle alguna sugerencia a ellos¡…

Por último diré que en mi opinión esta gran cadena de supermercados tiene muchos más aciertos a destacar: he observado las pegatinas que ponen de «bajada de precio por fecha de consumo próximo», que consiguen disminuir la cantidad de alimentos que se tiran beneficiando al bolsillo de los consumidores. Llevando esos productos a casa para consumo inmediato es evidente que no se corre ningún riesgo y se contribuye a disminuir el desperdicio de alimentos.

¿Qué es la economía circular y por qué me motiva?

Economía circular

La economía circular ha nacido porque el sistema lineal existente (extracción, fabricación, utilización y eliminación) ha alcanzado sus límites. Por una parte, se empieza a vislumbrar el agotamiento de los recursos naturales y de los combustibles fósiles, y por la otra se complica la gestión de los residuos, cada vez más abundantes y nocivos. Paralelamente va naciendo un nuevo estilo de vida más respetuoso, basado en el consumo inteligente, por ejemplo el consumo de bienes de segunda mano y basado igualmente en modificar el diseño de los productos de modo que no generen tanto residuo y tengan una vida cíclica.

Entusiasmada por contribuir a esta transición económica creo que la difusión de las ideas es fundamental y más aún las acciones o microacciones. Deseo traer circularidad a mi entorno tanto porque me importa el medio ambiente como porque me interesa la economía, y en tercer lugar porque ese dúo (medio ambiente-economía) condiciona nuestras vidas.