Mercadona: aciertos y desaciertos

Hace algún tiempo envié sugerencia a MERCADONA para animarles a seguir ofreciendo formatos grandes. Especialmente cuando las viviendas tienen suficiente espacio creo que resulta importante comprar envases grandes porque genera menos residuo (aparte de ser más eficiente para el consumidor, pues generalmente compraría con menor frecuencia). Pensando en cualquier envase, es evidente que una botella de 2 litros tiene menos plástico que 2 de 1 litro y un paquete de 2 kilos menos cartón que 2 de 1 kilo. Por esto los consumidores deberíamos optar por el formato más grande posible, según nuestros consumos y las fechas de caducidad (que ¡por cierto¡ ¿por qué no vienen en tamaño más grande? ¡a veces cuesta encontrarlas¡).

Grandes envases en el lineal del supermercado

De forma muy cordial me agradecieron la sugerencia, sin embargo tengo pendiente mostrarles mi descontento por el modo en que envasan el embutido, pero no voy a hacerlo hasta que no tenga las alternativas a sugerir. Desde hace algún tiempo además de todo el producto que viene plastificado de las fábricas, en las tiendas el personal corta y plastifica pequeñas cantidades de embutidos: tan pequeñas que pueden utilizarse en una merienda para una persona o dos, de modo que se genera un residuo de plástico duro de este modo tan rápido. Algún día no muy lejano creo que esto estará prohibido o simplemente rechazado por el consumidor pero hoy todavía hay quien acepta este modo de consumir. Tengo la certeza de que tiene que haber formas alternativas de vender ese embutido recién cortado y espero muy pronto poder lanzar una propuesta viable y sostenible. De momento tengo algunas ideas, algo difusas. Puedo resultar presuntuosa: ¡que yo precisamente pueda darle alguna sugerencia a ellos¡…

Por último diré que en mi opinión esta gran cadena de supermercados tiene muchos más aciertos a destacar: he observado las pegatinas que ponen de «bajada de precio por fecha de consumo próximo», que consiguen disminuir la cantidad de alimentos que se tiran beneficiando al bolsillo de los consumidores. Llevando esos productos a casa para consumo inmediato es evidente que no se corre ningún riesgo y se contribuye a disminuir el desperdicio de alimentos.

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